El flow pack, también conocido como envasado horizontal, es una técnica de envasado que se utiliza para envolver productos individuales en una lámina fina de plástico que se sella térmicamente con una costura triple alrededor del producto en forma de almohada creando un envase hermético que permite garantizar la calidad y seguridad del producto, permitiendo alargar la vida útil del producto en las mejores condiciones.
Este tipo de envasado es muy popular en la industria alimentaria para envasar productos sólido, semisólido, granulados y preparados en polvo de diferentes dimensiones como galletas, caramelos, patatas chips entre otros que suelen ir envueltos, aunque también es utilizado en otras industrias para envasar productos electrónicos.